Entre la foto de arriba y la de abajo, hay unos treinta años de distancia, una distancia en el tiempo que nos ha hecho mejores personas, mas solidas, mas independientes...
Con mas luces que sombras hemos vivido experiencias inolvidables, divertidas, locas,entrañables y también alguna dolorosa; esa es la vida y nosotras, la hemos vivido algo mas alla de lo políticamente correcto. Seguimos en ello, quizás ahora mas templadas, pero sin renunciar a ningún sentimiento que nos haga crecer, madurar, aprender y ser felices. En eso estamos y en eso seguiremos; no hay nada que me haga sentir mas satisfecha que ver la mochila de la vida bien cargada de experiencias. Gracias a todas las compañeras de viaje, gracias "Covi" te queremos cariño formas parte de mi propia historia, me siento orgullosa por ello.
Palabras de Santiago Gamboa, escritor colombiano.
“Las mujeres de mi generación son las mejores. Y punto.
Hoy tienen cincuenta y pico, y son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas,
y sobre todo, endiabladamente seductoras, esto a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa
afectuosa celulitis que capitanea a algunas sus muslos, pero que las hace tan humanas, tan reales. Hermosamente reales.
Casi todas, hoy, están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas a casar, con la idea de no
equivocarse en el segundo intento, que a veces es un modo de acercarse al tercero, y al cuarto intento.
Qué importa...
Otras, aunque pocas, mantienen una pertinaz soltería y la protegen como ciudad sitiada que, de cualquier modo, cada tanto abre sus puertas a algún visitante.
Nacidas bajo la era de Acuario, con el influjo de la música de Los Beatles, de Bob Dylan, etc. Herederas de la "revolución sexual" de la década de los 60 y de las corrientes feministas que, sin embargo, recibieron pasadas por varios filtros, ellas supieron combinar libertad con coquetería, emancipación con pasión, reivindicación con seducción.
Jamás vieron en el hombre a un enemigo a pesar de que le cantaron unas cuantas verdades, pues comprendieron que emanciparse era algo más que poner al hombre a limpiar el baño o a cambiar
el rollo de papel higiénico cuando este, trágicamente, se acaba.
Son maravillosas y tienen estilo, aún cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan.
Usaron faldas hindúes a los 18 años, se cubrieron con sweaters de lana, vistieron maxis, minis,
shorts con botas; y perdieron su parecido con María, la virgen, en una noche loca de viernes o
sábado después de bailar.
Hablan con pasión de política y quisieran cambiar el mundo.
Aquí hay algunas razones de por qué una mujer de más de 50 nunca te va a despertar en la mitad de
la noche para preguntarte.... "Qué estás pensando?" No le interesa lo que estás pensando.
Si una mujer de más de 50 no quiere mirar un partido de fútbol, ella no da vueltas alrededor tuyo.
Se pone a hacer algo que ella quiere hacer y generalmente es algo mucho más interesante.
Esa mujer se conoce lo suficiente como para estar segura de sí misma, de lo que quiere, y de con
quién lo quiere.
Son muy pocas las mujeres de más de 50 a las que les importa lo que tú pienses de lo que ella hace.
Tienen cubierta su cuota de relaciones "importantes" y "compromisos".
Son generalmente generosas en alabanzas.
Tienen suficiente seguridad en sí mismas.
Las mujeres se vuelven psíquicas a medida que pasa el tiempo.
No necesitas confesar tus pecados, ellas siempre los saben.
Son honestas y directas. Te dicen directamente que eres un imbécil si es lo que sienten sobre ti.
Tenemos muchas cosas buenas que decir de las mujeres de más de 50 y por múltiples razones.
Lamentablemente no es recíproco.
Por cada impactante mujer de estas, inteligente, divertida y sexy, hay un hombre con casi o más de 50...,
calvo, gordo, barrigón haciéndose el gracioso con una chica de 20 años y haciendo un completo ridículo."
¡¡Señoras... Les pido perdón por ello
“Las mujeres de mi generación son las mejores. Y punto.
Hoy tienen cincuenta y pico, y son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas,
y sobre todo, endiabladamente seductoras, esto a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa
afectuosa celulitis que capitanea a algunas sus muslos, pero que las hace tan humanas, tan reales. Hermosamente reales.
Casi todas, hoy, están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas a casar, con la idea de no
equivocarse en el segundo intento, que a veces es un modo de acercarse al tercero, y al cuarto intento.
Qué importa...
Otras, aunque pocas, mantienen una pertinaz soltería y la protegen como ciudad sitiada que, de cualquier modo, cada tanto abre sus puertas a algún visitante.
Nacidas bajo la era de Acuario, con el influjo de la música de Los Beatles, de Bob Dylan, etc. Herederas de la "revolución sexual" de la década de los 60 y de las corrientes feministas que, sin embargo, recibieron pasadas por varios filtros, ellas supieron combinar libertad con coquetería, emancipación con pasión, reivindicación con seducción.
Jamás vieron en el hombre a un enemigo a pesar de que le cantaron unas cuantas verdades, pues comprendieron que emanciparse era algo más que poner al hombre a limpiar el baño o a cambiar
el rollo de papel higiénico cuando este, trágicamente, se acaba.
Son maravillosas y tienen estilo, aún cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan.
Usaron faldas hindúes a los 18 años, se cubrieron con sweaters de lana, vistieron maxis, minis,
shorts con botas; y perdieron su parecido con María, la virgen, en una noche loca de viernes o
sábado después de bailar.
Hablan con pasión de política y quisieran cambiar el mundo.
Aquí hay algunas razones de por qué una mujer de más de 50 nunca te va a despertar en la mitad de
la noche para preguntarte.... "Qué estás pensando?" No le interesa lo que estás pensando.
Si una mujer de más de 50 no quiere mirar un partido de fútbol, ella no da vueltas alrededor tuyo.
Se pone a hacer algo que ella quiere hacer y generalmente es algo mucho más interesante.
Esa mujer se conoce lo suficiente como para estar segura de sí misma, de lo que quiere, y de con
quién lo quiere.
Son muy pocas las mujeres de más de 50 a las que les importa lo que tú pienses de lo que ella hace.
Tienen cubierta su cuota de relaciones "importantes" y "compromisos".
Son generalmente generosas en alabanzas.
Tienen suficiente seguridad en sí mismas.
Las mujeres se vuelven psíquicas a medida que pasa el tiempo.
No necesitas confesar tus pecados, ellas siempre los saben.
Son honestas y directas. Te dicen directamente que eres un imbécil si es lo que sienten sobre ti.
Tenemos muchas cosas buenas que decir de las mujeres de más de 50 y por múltiples razones.
Lamentablemente no es recíproco.
Por cada impactante mujer de estas, inteligente, divertida y sexy, hay un hombre con casi o más de 50...,
calvo, gordo, barrigón haciéndose el gracioso con una chica de 20 años y haciendo un completo ridículo."
¡¡Señoras... Les pido perdón por ello


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