El déficit español no es culpa del gasto público
Bien, muchos ya sabemos que los políticos van siempre detras de los banqueros, van sumisos, asustados ohhhh, ellos son el poder, el poder de la plata....ohhhh, ellos son los que mandan ! que no, que los políticos mandan un carajo, que son los otros, los banqueros los que dan el puñetazo en la mesa y todos se quedan en firme. Que no nos engañen , vamos que no nos tomen el pelo; vale si la derecha les cree, están en su derecho, pero los que volamos en otras direcciones no nos pueden dar gato por liebre, por que obviamente no les creemos. Les conocemos muy bien, sabemos que cuando dicen "si" están pensando en "no" a los de mi generación no nos pueden engañar, nunca podrán, Ahora, por desesperación y por la desafortunada política del gobierno anterior muchos millones de votos de izquierdas se fueron a la derecha, he hablado con muchos de ellos, algunos cercanos a mi.....están desesperados, en paro, negocios cerrados, despedidos.....su angustia es tan terrible,tan desesperada, que para ellos la única esperanza era votar a la derecha. Grave error amigos mios, ya os lo advertí, ahora todos ustedes tiene que aguantarse con su voto.
Les esperan tiempos duros, grises, no les dejaran opinar, sus derechos por el suelo, la derecha esta utilizando el "divide y vencerás", el miedo a la ciudadanía, la represión....si algunos de ustedes tiene opción, márchense de ese pais España que solo les hará sentirse pequeños ciudadanos sin derechos, sin reconocimiento, no son nada para ellos, ellos, pertenecen a ..."otra estirpe" que nada tiene que ver con las necesidades del ciudadano. Váyanse amigos, dejen ese pais España al que quiero en busca de otras oportunidades donde sean reconocidos y respetados cono ciudadanos con derecho y obligaciones.
En España les trataran con desaire, por encima del hombro.....
El ciudadano no significa nada para la banca y por ende para los politicos. En España llegado el punto, habrá que pagar para trabajar...recuerdenlo amigos, recuerdenlo.
Ahora que la Unión Europea exige a nuestra enferma economía una sangría adicional de otros cinco mil millones más, conviene recordar que el déficit español no lo ha creado el exceso de gasto público, sino la falta de ingresos. Por mucho que se repita, no es cierto que nuestro Estado del bienestar sea insostenible o que las autonomías sean demasiado caras o que hayamos vivido por encima de nuestras posibilidades. El problema español es otro: está en nuestro desastroso modelo fiscal. Algunos datos para opinar del asunto con propiedad.
Ingresos fiscales por países en porcentaje del PIB nacional en 2010. Fuente: Eurostat. (pincha para verlo grande)

Aún no se conoce el detalle de 2011, pero las cifras de 2010 lo explican con bastante rotundidad. En ese año, las administraciones públicas españolas recaudaron un 32,9% del PIB. Son 6,7 puntos menos que la media de la UE 27 (39,6%), 10,8 puntos menos que lo que se recauda en Francia o 9,7 puntos menos que en Italia, siempre en proporción sobre el PIB. Con un sistema fiscal europeo, las cuentas públicas españolas serían perfectamente sostenibles. De toda la UE, solo en Irlanda (con su agresiva política fiscal para empresas) y en algunos países de Europa del Este –Polonia, Rumanía, Letonia, Bulgaria y Lituania– se pagan menos impuestos que en España.
El problema de nuestros impuestos no está en las nóminas: España recauda poco, pero al mismo tiempo está entre los países donde más pagan los asalariados (a pesar de que los sueldos sean también inferiores a la media). El principal agujero de nuestras cuentas públicas no se encuentra en el IRPF: está en el fraude, en la economía sumergida y en un sistema fiscal diseñado para recaudar en los tiempos de la burbuja inmobiliaria y que ahora, tras el ladrillazo, se ha vuelto ineficaz. El impuesto de transmisiones patrimoniales, por ejemplo, ha retrocedido a cifras de hace una década. En el año 2006, la Comunidad de Madrid ingresó por este impuesto 2.000 millones de euros: el año pasado fueron justo la mitad. La recaudación del IVA también se ha hundido por el parón inmobiliario mientras que los ayuntamientos ya no pueden financiarse por las recalificaciones de suelo. Todo el modelo fiscal hace aguas porque estaba diseñado para un patrón económico, el del ladrillo, que nunca más volverá.
Gasto público por países en porcentaje del PIB nacional en 2010. Fuente: Eurostat.

El gasto público español tampoco es desmesurado. Al contrario, está cinco puntos por debajo de la media europea: el 45,6% del PIB frente al 50,6% de la UE. La distancia ahora es incluso menor de lo habitual por el aumento en el número de parados provocado por la crisis económica. Hasta el inicio de la crisis, entre 2001 y 2007, el gasto público español rondaba el 38%. Al igual que con los ingresos, el tamaño de nuestro sector público nos aproximaba a “potencias” como Letonia o Rumanía y es el más bajo de toda Europa occidental. Nuestro gasto social –lo que invertimos en pensiones, en educación o en sanidad– también está por debajo de la media europea.
Que el ajuste de las cuentas públicas venga de recortar el gasto público y subir los impuestos a los trabajadores en el IRPF es un doble tijeretazo para los españoles con menos recursos. Es una injusticia al cuadrado que las clases medias vamos a pagar por duplicado: con más impuestos y con menos prestaciones sociales.
Ingresos fiscales por países en porcentaje del PIB nacional en 2010. Fuente: Eurostat. (pincha para verlo grande)
Aún no se conoce el detalle de 2011, pero las cifras de 2010 lo explican con bastante rotundidad. En ese año, las administraciones públicas españolas recaudaron un 32,9% del PIB. Son 6,7 puntos menos que la media de la UE 27 (39,6%), 10,8 puntos menos que lo que se recauda en Francia o 9,7 puntos menos que en Italia, siempre en proporción sobre el PIB. Con un sistema fiscal europeo, las cuentas públicas españolas serían perfectamente sostenibles. De toda la UE, solo en Irlanda (con su agresiva política fiscal para empresas) y en algunos países de Europa del Este –Polonia, Rumanía, Letonia, Bulgaria y Lituania– se pagan menos impuestos que en España.
El problema de nuestros impuestos no está en las nóminas: España recauda poco, pero al mismo tiempo está entre los países donde más pagan los asalariados (a pesar de que los sueldos sean también inferiores a la media). El principal agujero de nuestras cuentas públicas no se encuentra en el IRPF: está en el fraude, en la economía sumergida y en un sistema fiscal diseñado para recaudar en los tiempos de la burbuja inmobiliaria y que ahora, tras el ladrillazo, se ha vuelto ineficaz. El impuesto de transmisiones patrimoniales, por ejemplo, ha retrocedido a cifras de hace una década. En el año 2006, la Comunidad de Madrid ingresó por este impuesto 2.000 millones de euros: el año pasado fueron justo la mitad. La recaudación del IVA también se ha hundido por el parón inmobiliario mientras que los ayuntamientos ya no pueden financiarse por las recalificaciones de suelo. Todo el modelo fiscal hace aguas porque estaba diseñado para un patrón económico, el del ladrillo, que nunca más volverá.
Gasto público por países en porcentaje del PIB nacional en 2010. Fuente: Eurostat.
El gasto público español tampoco es desmesurado. Al contrario, está cinco puntos por debajo de la media europea: el 45,6% del PIB frente al 50,6% de la UE. La distancia ahora es incluso menor de lo habitual por el aumento en el número de parados provocado por la crisis económica. Hasta el inicio de la crisis, entre 2001 y 2007, el gasto público español rondaba el 38%. Al igual que con los ingresos, el tamaño de nuestro sector público nos aproximaba a “potencias” como Letonia o Rumanía y es el más bajo de toda Europa occidental. Nuestro gasto social –lo que invertimos en pensiones, en educación o en sanidad– también está por debajo de la media europea.
Que el ajuste de las cuentas públicas venga de recortar el gasto público y subir los impuestos a los trabajadores en el IRPF es un doble tijeretazo para los españoles con menos recursos. Es una injusticia al cuadrado que las clases medias vamos a pagar por duplicado: con más impuestos y con menos prestaciones sociales.

0 comments:
Post a Comment